¿Ilusionarse o no ilusionarse? He ahí la cuestión
Debo admitir que no es que haya seguido mucho esta última pretemporada de nuestros Saints, y sin embargo estoy ilusionado con la temporada que hoy empieza. Y no, no es porque crea que el número de victorias va a ser apabullante o que vamos a hacer un temporadón llegando hasta cotas lejanas en Playoffs. Se trata, más bien, de la ilusión de que por fin, tras largos años de querer ser algo que no somos y dar pena por los estadios de la liga, principalmente estas últimas temporadas, empiezo a ver algo parecido a una franquicia funcional. Me explico.
Tras la marcha de Drew Brees, y posteriormente de Sean Payton, hemos tenido una variedad de entrenadores y quaterbacks que aportaron más bien poco o nada, hasta que la temporada pasada se eligió, tarde, pero de forma muy meditada, a Kellen Moore, entrenador que como Coordinador Ofensivo en equipos como Cowboys o Eagles, con los cuales fue campeón de la Super Bowl celebrada curiosamente en New Orleans, había demostrado tener nivel para entrenar en la NFL, con un juego vistoso y creativo que hacia las delicias de los fan del football. Es cierto que algunos, entre quienes me incluyo, éramos escépticos respecto a su fichaje, pero las elecciones del Draft de 2025 empezaron a cambiar nuestra visión de la franquicia, puesto que por primera vez en años veíamos que las selecciones eran, más o menos, las que la plantilla necesitaba.

Sin embargo, en ese mismo Draft, una selección llamo la atención, la de un QB que nadie creía merecía ser elegido muy pronto, y a quien los Saints seleccionaron en segunda ronda, en el puesto 40. Estaba claro que era una selección del nuevo entrenador, una apuesta para su proyecto. Como era de esperar no comenzó la temporada, pero al final se hizo con el puesto dadas las malas actuaciones que estaba teniendo nuestro QB teóricamente titular, Spencer Rattler. Y el chaval lo hizo bien. ¿Habíamos encontrado a nuestro quaterback para los próximos años? Parecía que sí.
Y en esto, nos plantamos en 2026. Renovaciones de jugadores sin dar la patada hacia adelante con sus contratos y que lastren nuestro espacio salarial, fichajes más que interesantes en la agencia libre, con algún retorno sorprendente, otro draft con selecciones adecuadas a las necesidades del equipo, etc. En definitiva, más de lo que se empezaba a ver la temporada anterior. Y, más importante aún, sabiendo quienes somos, un equipo que, al menos este año, aspira a ser competitivo y que está en proceso de reconstrucción, poniendo las bases para en un futuro no muy lejano poder tener opciones de pelear por hacer algo grande en Playoffs e incluso por ser campeón.

Puede parecer que mi ilusión no es gran cosa o que me conformo con poco, pero viendo de donde venimos y que siempre que hemos empezado la temporada con algo de “hype”, éste se nos ha ido por el desagüe a las primeras de cambio, creo que es más que sensato ilusionarse por el trabajo que se está haciendo desde las oficinas y desde la banda, aún sin llegar a conseguir grandes logros deportivos, puesto que dependiendo de la perspectiva con la que se mire, para mí, que las cosas se estén haciendo de una manera diferente ya es un logro.
Who dat? Who dat? Who dat say dey gonna beat dem Saints?
