¿Lo hacemos o no lo hacemos?
Llegas a la semana de descanso mediada la temporada regular (semana 8), con un lamentable récord de 2 victorias y 5 derrotas, y dejando claro que el equipo tiene carencias más que evidentes especialmente con todo lo relacionado con el juego de carrera. En esta situación, cualquier otro equipo, en cualquiera de las otras divisiones, se pondría a vender a los activos más atractivos para el resto de franquicias. ¿El objetivo? Aligerar espacio salarial y terminar la temporada con más selecciones del draft de las que tenías al inicio. Pero los Saints no son cualquier equipo, y la NFC Sur no es cualquier división.
Con todo lo mal que estamos, los Saints están a una victoria del liderato de la división. A un victoria. De ponerse líderes. De la división. Como suena. ¿Y en qué nos afecta? Pues que no te pones a vender jugadores, porque sigues teniendo opciones de ganar. En su lugar, te encomiendas a tu entrenador principal. A que sea capaz de poner las pilas al resto de entrenadores y que todos juntos logren paliar los defectos mostrados sobre el terreno de juego para terminar la temporada como campeones de división.
Pero para poder optar al título, TIENES que hacer cambios. Seguir en la línea mostrada en los primeros siete partidos no servirá de nada, así que toca moverse para enderezar el rumbo. ¿Qué movimientos se pueden hacer?
1. Despedir a TJ Paganetti
El juego de carrera no funciona, y eso está lastrando las opciones del equipo. Es comprensible que no despidas a siete entrenadores mediada la temporada, pero tienes que mandar un mensaje a jugadores y entrenadores: si la ejecución no es optima, no me sirves. Paganetti es el responsable del juego de carrera, y por ello debe ser quien caiga. Seguro que el mensaje cala hondo en jugadores y entrenadores, y veremos una mejor actitud en los próximos partidos.

2. Cortar a Daniel Carlson
Todos vimos lógico que Carlson fuera nuestro pateador para este curso, sabíamos que su potencia de pierna ya no era la de otros tiempos pero firmábamos tener a un kicker que no fallara ninguna patada de menos de 50 yardas. Y nos equivocamos. No solo porque Carlson lleve un horrible 8 de 12 en patadas de campo, podemos perdonárselo porque sus cuatro fallos han sido de más de 50 yardas, o porque haya fallado dos extra points. Es más un error de concepto. En la NFL moderna las patadas de más de 50 yardas están a la orden del día y forman parte del manual de juego de los entrenadores modernos. No hay partido en el que no veas intentos de 58 yardas o incluso de más de 60. Necesitas un pateador con potencia, capaz de darte ese plus valiosísimo que es el ser capaz de anotar patadas de más de 55 yardas.
Tendría sentido apostar por un Charlie Smyth más fallón pero con más potencia de pegada, e incluso más sentido el firmar hoy mismo a uno o dos kickers y dedicar la semana a una competición de pateadores de la que salga el pateador para el resto de temporada. Por desgracia, las opciones no son muchas: Jake Moody está en el equipo de prácticas de los Ravens y por ello habría que firmarle directamente para el primer equipo. Esto deja dos nombres: Harrison Mevis y Riley Patterson. Mevis ha sido cortado recientemente por los Rams, por un buen motivo. ¿Patterson? Queda como la mejor opción, pero ha chutado muy poco desde lejos y con un acierto muy mejorable: 7 de 14 en total. Por tanto, lo suyo sería fichar a Patterson y tener a Smyth y al recién fichado chutando sin cesar desde lejos para ver quien lo hace mejor.

3. Cambiar el esquema defensivo
El 3-4 de Staley no está funcionando, por lo que lo lógico es volver a un 4-3 más clásico y, con suerte, más eficaz parando la carrera rival. Granderson y Young seguirían apabullando rivales por fuera, y el centro sería propiedad de los Godchaux, Wooden, Miller, Broughton y Shepherd. Si se quiere reforzar el centro de la línea, un blanco bueno y barato sería Grover Stewart. Los Colts están como locos por vender, y el veterano liniero defensivo debería ser objeto de deseo de cualquier equipo. Una quinta o sexta ronda debería ser suficiente. ¿Otro plus? Termina contrato y llegaría con muy poco dinero contra el cap ya que los Colts se comerían mucho dinero muerto.
Jugar con tres linebackers sería el objetivo principal del cambio. Tres jugadores en segunda línea, encargados de neutralizar el juego de carrera rival. Kaden Elliss y Pete Werner parecen claros titulares, y puedes apostar por Stutsman y Ford para la otra plaza. Pero si quieres reforzar la unidad, tendría sentido rescatar del retiro a un Bobby Wagner siempre cumplidor.

Ahora, demos un pequeño salto hacia el futuro. La fecha tope para realizar traspasos es el 10 de noviembre. Imaginemos que este domingo los Browns nos dan para el pelo y que los otros tres equipos de la división ganan sus partidos (mucho suponer teniendo en cuenta sus rivales, pero sigamos teorizando). Con el nuevo panorama, los Saints deciden vender jugadores dando la competición de este año por perdida. No va a suceder, pero seguidme el rollo. ¿Qué jugadores podrían y deberían salir? ¿Y a dónde?
A. Spencer Rattler. Los Ravens llevan un 4-4 que les deja últimos de división pero ni mucho menos descartados para entrar en playoffs. Las lesiones de Lamar Jackson (puesto en IR) y Tyler Huntley, dejan al equipo sin un QB que echarse a la boca. A los Saints les da igual desprenderse de su QB 2, y quedarse con Zach Wilson como principal refuerzo si en el cambio nos llevamos una quinta ronda del próxima draft.
B. Kendre Miller. Los Giants son líderes de la NFC Este, y lo están logrando pese a sus problemas de corredores. Han cortado a Najee Harris y Tyrone Tracy ha sido colocado en la lista de lesionados. Skattebo está bien, pero no es un 1 dominante, Singletary ni fu ni fa, así que Kendre Miller les vendría bien para potenciar su juego terrestre. Los Saints pueden subir a uno de sus corredores del Practice Squad (Zamir White y Jarquez Hunter), y disfrutar de una sexta ronda adicional.
C. Martin Emerson. Viene de dos partidos con buenos números, sería inteligente sacar tajada de un jugador en alza. No es tan bueno, termina contrato (solo firmó por un año) y los Saints ni pueden ni deben darle los millones que va a pedir. Devolverse a los Browns, el equipo en el que jugó los primeros cuatro años de su carrera, tendría sentido ya que Cleveland está en plena pelea por entrar en playoffs. ¿Una cuarta por un CB, dónde firmamos?
Es football ficción, claro está, pero soñar es de lo poco que podemos permitirnos a estas alturas de la vida.
